El Consultor y El Sommelier

 

images(15)

Fue en una noche especial, la indicada por el calendario para celebrar un aniversario de gran importancia para nuestro joven, apuesto, inteligente y sobre todo brillante consultor.  Un alto ejecutivo de la firma de consultoría más prestigiosa del mercado mundial.

 

Los esfuerzos académicos no sólo brindaron los frutos para una titulación con honores, también sirvió de FastTrack para ser contratado y conseguir el trabajo de sus sueños. Su desempeño siempre brilla por su impecable elocuencia, soportado por sus logros académicos en el tecnológico anglosajón con abreviatura de 3 letras. Todo esto era suficientes para el envoltorio de su Personal Branding o mejor dicho para su Whole Personal Branding, ya que el Personal Branding es eso, un envoltorio. Siempre sus opiniones, juicios eran percibido como declaraciones lapidarias, verdades absolutas de una autoridad imposible de rebatir. El máximo Gurú del Management del Siglo XXI, este joven con apenas 30 y cortos se había posicionado a sí mismo , en un mediano país del tercer mundo, como el experto obvio en materia gerencial.

 

Esa noche, estaba decretada para celebrar con su ser querido un año más de convivencia sentimental, el sitio escogido un perfecto triple E; Exclusive, Exquisite and Expensive restaurant francés. Listos pues, él y su silencioso y afable ser querido entran de forma elegante e imponente al delicado y rococó establecimiento, siendo centro de atención discreta de algunos comensales o la evaluación tipo TAC (Tomografía Axial Computarizada )de las miradas más penetrantes y agudas. Dentro del recinto en un rincón, nuestro segundo personaje, el Sommelier, siempre cuidadoso de su apariencia, quien desde pequeño sintió pasión por los buenos gustos, lo que le fue cercano en la infancia a través de la TV, las películas y sobre todo por las revistas españolas de sociedad que leía su madre. TV, CINE, REVISTAS , más el manual de urbanismo , escrito por el padre de una famosa pianista, (regalo de la tía arribista de su familia política) constituyeron sus primeras cercanías a los mundos que lo apasionaban ; la gastronomía, la enología y el jet set . Más tarde sus estudios en humanidades, no más allá de un título de bachiller ,su trabajo de acomodador en un teatro, su curso de francés en la Alianza Francesa de Chacaíto ,el cual le permitió poder hablar francés, mejor que Marcel Marceau en plena actuación , aglutinaron su base teórica .

 

En lo laboral, sus habilidades de mayor peso las obtuvo  tras trabajar dos lustros. como vendedor en una distribuidora de caldos franceses. Es allí donde un veterano jefe de ventas pudo apreciar el potencial del joven vendedor, y brindo su mentoría para transformarlo en un experto en vinos, ofreciéndole la oportunidad para participar en una serie de cursos cortos y visitas a prestigiosas bodegas francesas, lo cual dio el impulso  para que de la noche a la mañana, se convirtiera en una autoridad competente en viticultura. Su pasión por la gastronomía le permitieron relacionarse con chefs titulados y con cocineros de oficio, ganando distinciones para el maridaje, el arte metafórico para relacionar la comida con el vino, lo que le permitió desarrollar un lenguaje argumentativo, poético y sobre todo seductor, para que los comensales aceptarán sus recomendaciones sin titubeos  y siempre se sintieran honrados , complacidos y en deuda con nuestro joven sommelier.

 

Volviendo a la noche de referencia ,el encuentro entre nuestros personajes, fue cortes y armónico, transcurrió todo sin novedad y nuestro Consultor sucumbió ante las recomendaciones de nuestro “picó de oro” para fermentos añejos , no se escatimó en precio para la mejor botella , que coincidía con la más costosa dentro de la selección y que hacía el maridaje perfecto con el plato de mayor cuantía. Situación que solo levanto suspicacias para la pareja del Consultor, quien le dijo a su consorte: “amor , el Sommelier, nos recomendó una botella de $700 , con una gran convicción, solo me pregunto ¿ el habrá probado alguna vez  una copa de este vino tan caro ? “. Nuestro consultor rápidamente respondió; “claro que si mi amor , POR SUPUESTO! …es un Sommelier, una autoridad en la materia “.

El punto paso y la noche transcurrió y ese día término. Nuestro consultor se levantó al día siguiente y con la pregunta de su pareja rumiándole el pensamiento, ya que la inquietud no se quedaba en cuestionar el conocimiento , la teoría y la práctica del Sommelier, más bien , nuestro Gurú del Business, empezó a juzgarse así mismo, ya que todas sus soluciones gerenciales eran teóricas, el jamás fue un líder , nunca realizó una actividad de emprendimiento, tampoco había enfrentado la necesidad de innovar y mucho menos construir un equipo de alto desempeño. Todo, absolutamente todo ,eran planteamientos teóricos que el jamás probó. Quizás como el Sommelier que recomienda más en base a la teoría ya que es poco probable haber catado todas las botellas de la bodega y mucho menos las más costosas . Nuestro Consultor entro en un dilema, ya que salía del Hangover, producto de la borrachera teórica y la desorientación de las alabanzas y adulaciones que frecuentemente recibía.

 

Cuantas veces damos credenciales por percepciones triviales y sobre dimensionando lo teórico dejando a un lado lo práctico, la vivencia de lo aprendido con sudor neuronal y carga emocional, de la que sólo se puede aprender a través de la experiencia, todo esto tiene mayor valor sobre aquello que es discutido en base a modelos teóricos, hipótesis que usan plantillas o moldes ajustables para cualquier modelo de negocios no importando sus particularidades y circunstancia. Consultores Teóricos formados por académicos teóricos que nunca miraron a un cliente descontento a los ojos, que jamás escucharon un NO  al tratar de cerrar una venta, ni lidiaron con la emocionalidad de un equipo de vendedores frustrados , consentidos o endiosados. Y que jamás sintieron la presión de los accionistas en ver sus Estados de ganancias acorde a sus expectativas. Estos sabores y sin sabores quedan registrados en la memoria del paladar del consultor con experiencia, convirtiéndose en un Sommelier con conocimiento de causa. Nivelar teoría con práctica es vital para no quedar embriagados por los conceptos que se presentan con brillantes etiquetas, producto de un impecable y pulcro personal branding.

 

Al buscar un consultor revise el millaje en el área que le ocupa interés, y mire cuanto polvo del camino trae consigo y luego escaneé las callosidades de sus neuronas. Después de todo eso, usted siempre tendrá la última palabra y la responsabilidad de elegir entre lo teórico y lo vivencial.

 

Roy J. Rizo D’Arthenay

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s